A nivel mundial, Estados Unidos es el tercer consumidor de aceite de oliva y compra anualmente 320.000 toneladas, siendo España el principal abastecedor en más del 50% de lo importado (160.000 toneladas).
La producción de aceite de oliva de EE.UU. corresponde a un 5% de lo que consumen, lo que demuestra que es un mercado basado en la importación. Según comenta Juan Vilar, consultor estratégico en la World Olive Oil Exhibition: “De dichas exportaciones, 100.000 ton son aceites a granel y 60.000 ton envasadas. Por lo tanto, es a esta cantidad a las que les influiría, en mayor medida, la imposición arancelaria de Estados Unidos”.
El problema va más allá, como lo señala Rafael Picó, director de la Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (Asoliva). España también exporta a otros países, como por ejemplo a Italia, quien vende dicho aceite de oliva a Estados Unidos, por lo que ese aceite también se verá afectado. En este sentido, Aniceto Gómez, gerente de Aceites Malagón añade: “Si el importador italiano señala en su botella el porcentaje de aceite español, la tasa arancelaria será por ese porcentaje y en cierta medida el daño será menor».
No obstante, son todas aquellas compañías que operan desde España y que suponen el 25% del total del aceite envasado que se exporta a Estados Unidos las que más sufrirán la tasa arancelaria, que irá directamente sobre el resultado positivo neto de las pequeñas y medianas empresas, confirma Juan Vilar.
El arancel de EE.UU., no solo afectará a dichas PYMES: “Se va a ver afectado todo el sector aceitero español, no solo la industria, porque todo el aceite que Estados Unidos no pueda comprar se va a quedar en España. Ese excedente que, de momento no es posible venderlo a otros países, hará que baje el precio del aceite”, comenta Rafael Picó.
“A esto hay que sumarle que si Estados Unidos cambia los aceites españoles por los que provienen de Grecia, Túnez, Italia o Portugal, se perderá el principio de oportunidad y cederán algo de margen, es decir, se apreciarán más esos aceites que los de España, por lo que bajarán los precios de los aceites españoles”, apunta Juan Vilar.
Por supuesto, una de las consecuencias de la tasa arancelaria del 25% al aceite de oliva no es solo la baja de precios. Sin duda va a haber una incidencia importante en el empleo, porque todas las industrias paralelas al aceite de oliva (envasadoras, refinerías, tapones, etc.) van a tener que despedir empleados, a lo que Aniceto Gómez añade: “El envasador español que dependa del mercado americano se verá abocado a comprar aceites de otros países, lo que afecta directamente a las pequeñas y medianas empresas españolas”.
Las 100.000 toneladas de aceite a granel que exporta España a Estados Unidos no se verán afectadas por la tasa arancelaria, por lo que: “En este aspecto seguiremos siendo líderes en exportación, pero para evitar la imposición indirecta a importadores estadounidenses, el valor añadido se quedará allí”, comenta Juan Vilar.
“Una empresa americana va a poder beneficiarse de una materia prima barata, sin arancel y los puestos de trabajo que se pierdan en España los va a tener la industria americana que podrá envasar y comercializar un producto español con marca americana”, ratifica Rafael Pico.
Desde Asoliva hacen hincapié en la pérdida a nivel de inversión: “Llevamos cinco años liderando ese mercado, hemos hecho grandes inversiones y, ahora mismo, no podemos hacer frente a ese 25% de tasa arancelaria”. Al preguntarle a Rafael Pico cuál es la solución, no lo duda: “Esto es un problema político y la solución debe ser política, evidentemente, entre Estados Unidos y la Unión Europea, pero entre los europeos no hay cohesión. Estados Unidos ha tenido una estrategia muy importante con estos aranceles, pero creo que también se han puesto en marcha ciertos lobbies con intereses. En la parte institucional, no hemos estado a la altura de otros países que, con productos muy emblemáticos, como es el champán en Francia o el aceite en Italia, no se han visto afectados por dicho arancel. Está claro que ha habido otros países que han sabido hacerlo mejor y evitar este daño sobre su sector”.
Comentario
De acuerdo con cifras de la oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), elaboradas con estadísticas del Servicio Nacional de Aduanas, en 2018, Chile exportó al mundo aceite de oliva envasado por un valor de USD 71,2 millones y 14.865 toneladas, siendo los principales destinos Estados Unidos con USD 33,5 millones y Brasil con USD 32,1 millones.
A octubre de 2019, se han exportado USD 40,4 millones y un volumen de 8.432 ton de aceite de oliva chileno y los principales destinos han sido Brasil con USD 23,1 millones, Estados Unidos con USD 13,4 millones y Canadá con 1,1 millones.
Agrimundo
Fuente: eComercio Agrario – Odepa

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