La línea instantánea sigue siendo amplio líder en consumo y ventas, pero son los productos frescos, de grano y molidos, los que crecen a mayor ritmo. Se espera que en 2019 este último mercado perciba ingresos por US$ 15,3 millones.
Los chilenos están gastando cada vez más en café. Si en 2009 se vendieron US$ 157,1 millones en supermercados, hipermercados y locales menores, el año pasado la cifra llegó a US$ 285,2 millones, un 82% más, según datos de la empresa de estudios de mercado Euromonitor International.
La línea de café fresco, en grano y molido, aunque representa sólo el 4% de los ingresos de la industria, fue la subcategoría que presentó el alza más importante: pasó de percibir US$ 3 millones a US$ 10,6 millones, más del triple en cinco años.
Según Tomás Leal, analista investigador de Euromonitor, este salto se explica por la llegada de competidores con precios más caros en los supermercados y por el alza natural de precios entre las alternativas más económicas. "También influye la entrada, lenta pero segura, del café de grano molido en pods o cápsulas, las que tienen un precio unitario muy superior al café de grano en bolsa", agrega.
Otro factor que impulsó las ventas fue el importante aumento de consumo del café en Chile. A nivel general, en 2009 se vendieron 5.642 toneladas, cifra que en 2014 llegó a 7.006. Como pasa con las ventas, la línea en grano y molido fue un porcentaje minoritario del total, con sólo 317 toneladas. Sin embargo, esta categoría es la que más creció en los últimos 5 años (65%), en comparación con toda la industria (24%).
Este salto se explica en parte porque el equipamiento para consumir café fresco es cada vez más accesible, cree Verónica Suazo, directora del Instituto Chileno del Café (Ichca): "Ahora hay más facilidades y lugares para tomar, desde cafeterías portátiles a mejores cafeteras a menor precio, para tomar en el propio hogar. Todo esto se traduce en una mayor demanda".
Para Sebastián Mejía, gerente general de Juan Valdez Chile, el fortalecimiento de la categoría fresca también se debe a que en los últimos años se ha ido creando en el país una cultura en torno al café. "De a poco las marcas han ido educando a los clientes, enseñándoles a tomar un mejor café, pero yo no hablaría de sofisticación, porque recién están aprendiendo a diferenciar el buen café", dice.
En Tresmontes Lucchetti estiman que sí se ha sofisticado la demanda. "Hoy el consumidor se preocupa de qué variedad de grano es, arábiga o robusta, y de qué origen, si de Colombia, Etiopía o Costa Rica, por ejemplo", dice Ignacio Astete, brand manager de la compañía. A su juicio, otro fenómeno que refleja que los gustos se han refinado es la personalización del consumo: "En los hogares no existe un solo café, sino que cada miembro de la familia elige el suyo, tal como sucedió en su momento con los cereales para el desayuno".
Proyecciones
El escenario de desaceleración económica no debiera afectar a este mercado durante 2015. "Es considerado un lujo accesible al bolsillo. Muchos consumidores se premian con café de buena calidad. Además, tiene su público objetivo principalmente entre los estratos sociales con mayores ingresos, cuya confianza se ve menos afectada", dice Tomás Leal, de Endeavor. Sebastián Mejía, de Juan Valdez, destaca que sus ventas no han caído: "Este va a ser un buen año, quizás no tan bueno como 2014, pero nosotros queremos apostar a seguir creciendo".
Eso sí, Mejía advierte que la contracción de la producción de café a nivel mundial y el alza del precio del dólar durante el año pasado podría afectar el negocio: "El café ha entrado más caro, y no sé qué tanto se va a traducir en el precio final para el cliente. Cada marca tiene que ver qué tanto va a afectar sus márgenes".
Según las proyecciones de Euromonitor, para 2019 el ingreso por ventas de café fresco debiera crecer casi 45%, llegando a los US$ 15,3 millones. Para Leal, esta alza se explica por el crecimiento natural de los precios, además de que los consumidores mantendrán un creciente interés por productos de mayor calidad y valor añadido. "Es un segmento que se ha desarrollado fuertemente y que aún cuenta con espacios para ser más conocido", concluye Ignacio Astete, brand manager de Tresmontes Lucchetti.
82%
crecieron las ventas de café entre 2009 y 2014, en supermercados, hipermercados y locales menores. Así, la cifra llegó a US$ 285,2 millones, según Euromonitor International.
317 toneladas
de café en grano y molido se vendieron el año pasado en Chile. La cifra equivale a un porcentaje menor del total de 7.006 toneladas de café vendidas.
US$10,6 millones
movió la línea de café fresco, en grano y molido el año pasado en Chile. La cifra es tres veces mayor a lo que se registró en 2009.
Café instantáneo factura US$ 274 millones anuales
El café instantáneo es y seguirá siendo la línea más importante en el mercado local. El año pasado sus ventas por US$ 274,4 millones representaron 27 veces las del café fresco, y se consumieron 21 veces más toneladas, es decir 6.688. Sin embargo, en términos porcentuales creció mucho menos que la línea fresca. Mientras el consumo del café en grano o molido subió un 65% en los últimos cinco años, el instantáneo lo hizo en un 22%.
"En los últimos años la categoría ha mostrado cierto estancamiento producido por una alta tasa de penetración en los hogares nacionales. Solo recientemente se ha impulsado el lanzamiento de productos que han venido a refrescar un poco el panorama", advierte Tomás Leal, de Euromonitor.
Paulina Vargas, brand manager de Café Cruzeiro, destaca que esta industria se ha sofisticado en el tiempo, de la mano de una oferta de mayor variedad. "En el retail , los diferentes competidores han desarrollado sus mix, tendiendo a ofrecer productos saborizados, lacteados y liofilizados. Esto va de la mano de que el consumidor está dispuesto a pagar más por un mejor producto", dice.
Para los próximos 5 años, los ingresos por ventas debieran subir un 37% y llegar a US$ 377,9 millones, según las proyecciones de Euromonitor International. Para Vargas, el segmento seguirá creciendo gracias a la innovación de la oferta. "Los competidores de esta industria quieren satisfacer a este nuevo consumidor de café, muy preocupado de la calidad", señala.
En todo caso, a juicio de Astete, el segmento instantáneo tiene un protagonismo asegurado. "Esta categoría no va a perder fuerza, ya que este tipo de productos es de alta conveniencia para los consumidores, quienes pueden tomar café con solo agregar agua", concluye.
Fuente: El Mercurio
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